
La Paz, 26 de marzo de 2026.- Cada 26 de marzo se conmemora el Día Púrpura o Día Mundial de la Epilepsia, es una fecha para tomar conciencia sobre esta condición y de las personas que la enfrentan día a día. El color púrpura está asociado a la flor de lavanda, simboliza la lucha, la esperanza y la fortaleza de quienes conviven con esta enfermedad.
La epilepsia es un trastorno neurológico que puede manifestarse de diversas formas y tener múltiples causas. Entre ellas se encuentran factores genéticos, complicaciones durante el parto, traumatismos craneoencefálicos y en algunos casos, tumores cerebrales. Si bien existen diversos tratamientos como la medicación, la cirugía, la dieta cetogénica y la estimulación del nervio vago, afrontar esta condición requiere mucho más que un tratamiento físico.
Las crisis convulsivas, es el principal síntoma de la epilepsia, pueden generar lesiones físicas como fracturas y hematomas, pero el impacto emocional y psicológico es igualmente significativo. Muchas personas con epilepsia enfrentan ansiedad, depresión y un sentimiento de aislamiento debido al rechazo social y a los mitos que aún persisten sobre esta enfermedad.
Uno de los mayores desafíos es el desconocimiento generalizado. La epilepsia sigue estando rodeada de prejuicios y estigmas, lo que limita las oportunidades de integración plena en la sociedad. Por ello, la educación y la sensibilización son fundamentales. Solo comprendiendo realmente qué es la epilepsia podremos brindar el apoyo necesario, eliminar prejuicios y construir un entorno más inclusivo.
Desde el SEDES La Paz, nos unimos a la conmemoración del Día Púrpura, haciendo un llamado a la solidaridad y la empatía. Es momento de actuar, de promover el conocimiento y de apoyar la causa de quienes viven con epilepsia.