
La vacuna contra la influenza es la forma más efectiva de prevenir la gripe estacional y sus complicaciones, se recomienda vacunar a los niños de 6 a 11 meses con dos dosis, mayores de 1 año hasta los 12 años con 1 dosis, como también a los grupos de riesgo (personal de salud, mayores de 60, embarazadas y personas con enfermedad de base). Reduce significativamente el riesgo de hospitalización y muerte.